Lhardy
En Madrid hay lugares que no pasan de moda, porque directamente son historia.
Lhardy, abierto desde 1839, sigue siendo uno de esos restaurantes donde todo ocurre con calma, elegancia y respeto por la tradición.
Aquí, cada detalle cuenta: la cubertería de plata, los salones clásicos llenos de encanto, una decoración que te transporta a otra época… y un servicio impecable.
Salteado de setas de temporada con huevo frito y foie fue, sin duda, uno de los platos estrella. Intenso, equilibrado y absolutamente memorable.
Pichón de Bresse a la prensa, terminado en sala. Un espectáculo en sí mismo, tanto por la técnica como por el resultado. Profundo, elegante y lleno de matices.
Fotos del lugar:

























Comentarios
Publicar un comentario