Piantao

Si hay un sitio en Madrid que redefine la parrilla argentina, ese es Piantao.

Un restaurante con producto de temporada, técnica, fuego y una identidad muy marcada con ese toque romántico y elegante.

El servicio es simplemente impecable, atento sin ser invasivo, y con un conocimiento de la carta que eleva toda la experiencia. Da gusto dejarse recomendar.

La carta de vinos merece mención aparte: extensa, muy bien pensada y con opciones súper interesantes que acompañan perfectamente cada plato.

Casi mejor ir mínimo 4 personas porque querrás probarlo TODO y es más fácil compartir.

- Conjunto: 5/5
- Precio/ calidad: 5/5
- Calidad/ producto: 5/5
- Lugar/ decoración: 5/5
- Servicio: 5/5

Chorizo criollo marca registrada. Sencillo en concepto, pero ejecutado con precisión. Sabroso y en su punto exacto.


Empanada criolla de ojo de bife cortado a cuchillo con salsa yasgua. Probablemente la mejor empanada que hemos probado. Jugosa, potente y con una masa perfecta.



Steak tartar de ojo de bife con alioli de berenjena y chile fermentado, tuétano a la brasa y regañás caseras. Un tartar distinto, con un aliño original y lleno de matices. Profundo, ligeramente ahumado y con una untuosidad brutal.



Croquetas de asado ahumado sin bechamel con emulsión de eneldo fresco. Intensas, con mucho carácter y una textura diferente que se aleja de la croqueta clásica. Puro sabor.



Mollejas de Angus marinadas en leche y romero, asadas lentamente a la brasa. Tiernas, doradas por fuera y con un acabado que las hace irresistibles. De esas que no quieres compartir.


Vinazo que nos acompañó toda la noche. 


Empezamos con una crema de aperitivo que ya te pone en alerta: delicada, sabrosa y con ese punto reconfortante que te hace saber que lo que viene va en serio.


Chuleta de vaca rubia gallega con 90 días de maduración. Aquí se lucen: carne con una profundidad de sabor impresionante, textura firme y ese punto de parrilla que marca la diferencia.




Puré de patata Robuchon con demi-glace y cebollino. Ultra cremoso, con un fondo intenso y un ligero toque ahumado que lo hace aún más especial.


Terrina de cerdo ibérico con foie de canard, higos al Oporto, chutney de frutos rojos, mostazas y encurtidos caseros. Una combinación muy equilibrada, suave y elegante, donde cada elemento suma sin eclipsar al resto.


Los panes son obligatorios: uno elaborado con grasa de vaca y acompañado de una mantequilla ahumada absolutamente adictiva. Nivel altísimo desde el minuto uno.


Bloody mary que entró solo.  



Fotos del lugar:





















Comentarios

Entradas populares