Edomae Sushi Hanabusa
Edomae Sushi Hanabusa ha sido, sin duda, una de las experiencias más especiales de mi viaje a Tokio. Acaba de conseguir su estrella Michelin y, después de vivirlo en primera persona, puedo decir que es más que merecida.
El restaurante es pequeñísimo, con una barra de solo unos pocos asientos, lo que crea una atmósfera íntima, tranquila y casi ceremonial.
La interacción directa con el chef es parte esencial de la magia. Ves cada gesto, cada corte, cada pincelada de tare… todo ejecutado con una delicadeza y una concentración absolutas. No es solo cocina: es un espectáculo silencioso, medido, donde cada movimiento tiene un propósito.
El servicio acompaña a la perfección: atento sin ser invasivo, amable y profundamente respetuoso.
En definitiva: Hanabusa es de esos sitios que te hacen entender por qué existe la guía Michelin. Si podéis ir, id. Sin dudarlo. En un viaje lleno de grandes comidas, esta será vuestra cena del viaje.
-Conjunto: 5/5
-Precio/ calidad: 5/5
-Calidad/ producto: 5/5
-Lugar/ decoración: 5/5
-Servicio: 5/5
El menú: nigiris memorables, cortes perfectos y pescado tratado con una precisión absoluta
Si el ambiente de Hanabusa es mágico, la comida es directamente de otro nivel.
Nigiris de atún: un festival absoluto, posiblemente los mejores nigiris de atún que he probado en mi vida. Cada corte, desde los más magros hasta los más untuosos, está equilibrado a la perfección por la textura que se deshace, grasa integrada, sabor limpio y profundo, temperatura exacta…
Calamar: una pieza que sorprende. suave, dulce, con un brillo espectacular y una textura que parecía imposible. Uno de esos bocados que te paran el tiempo.
El restaurante es pequeñísimo, con una barra de solo unos pocos asientos, lo que crea una atmósfera íntima, tranquila y casi ceremonial.
La interacción directa con el chef es parte esencial de la magia. Ves cada gesto, cada corte, cada pincelada de tare… todo ejecutado con una delicadeza y una concentración absolutas. No es solo cocina: es un espectáculo silencioso, medido, donde cada movimiento tiene un propósito.
El servicio acompaña a la perfección: atento sin ser invasivo, amable y profundamente respetuoso.
En definitiva: Hanabusa es de esos sitios que te hacen entender por qué existe la guía Michelin. Si podéis ir, id. Sin dudarlo. En un viaje lleno de grandes comidas, esta será vuestra cena del viaje.
-Conjunto: 5/5
-Precio/ calidad: 5/5
-Calidad/ producto: 5/5
-Lugar/ decoración: 5/5
-Servicio: 5/5
El menú: nigiris memorables, cortes perfectos y pescado tratado con una precisión absoluta
Si el ambiente de Hanabusa es mágico, la comida es directamente de otro nivel.
Nigiris de atún: un festival absoluto, posiblemente los mejores nigiris de atún que he probado en mi vida. Cada corte, desde los más magros hasta los más untuosos, está equilibrado a la perfección por la textura que se deshace, grasa integrada, sabor limpio y profundo, temperatura exacta…
Más allá de los nigiris, las preparaciones calientes y frías del menú demuestran que aquí se entiende el pescado como pocos lugares en el mundo.
Calamar: una pieza que sorprende. suave, dulce, con un brillo espectacular y una textura que parecía imposible. Uno de esos bocados que te paran el tiempo.
Erizo: intensidad en estado puro, un equilibrio perfecto entre potencia y elegancia.
Trucha, concha fina, gamba, anguila... imposible elegir entre todos.
Trucha, concha fina, gamba, anguila... imposible elegir entre todos.
La sopa siempre la ponen de acompañante.
Terminamos con su famosa tortilla dulce, la mejor de todas.
Fotos del lugar:


























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